Criminal Serie TV

Criminal Europa, una serie bastante singular

Criminal Serie TV

Criminal se compone de doce capítulos, divididos a su vez por países: Criminal Francia, Reino Unido, Alemania y España. Esta es otra de las apuestas arriesgadas de Netflix para traer contenidos diferentes a los espectadores.

Todos ocurren en el mismo escenario: una sala de interrogatorios, otra sala adyacente a esta a través de la que se puede seguir de cerca el interrogatorio y otra sala que está inmediata a estas dos, que hace la función de recibidor y en la que se encuentra además, la imprescindible máquina de café.

En todos los casos se parte de la misma premisa: realizar el interrogatorio de la persona que tienen en la sala de interrogatorios, encontrar al culpable y cerrar el caso. Para ello los investigadores despliegan su amplio conocimiento y manejo en técnicas de interrogación, mucha sicología además del típico poli bueno-poli malo.

Todo resulta creíble

Entre medias, aunque de forma breve, podemos ver la relación que existe entre los diferentes personajes que en algunos casos juega un papel determinante en la resolución de los mismos.

Me ha gustado el formato, aunque reconozco que al principio me desconcertó un poco. Es lo más parecido a ver teatro, pero en televisión, una mezcla un poco rara desde mi punto de vista, pero que ha funcionado bien en casi todos los casos.

La banda sonora provoca mucho suspense y los encuadres de la cámara, con planos muy cercanos o de detalles que parecen no tener importancia pero que en conjunto crean un ambiente claustrofóbico y desconcertante.

Mi preferido ha sido Criminal Francia, me ha encantado. Los casos a investigar me resultaron interesantes y la interpretación de todos los personajes ha sido excelente.

Tensión y suspense en aumento

Criminal Reino Unido y Alemania, aunque me gustaron no me sorprendieron. Ya sabía más o menos qué podría esperar y no me decepcionaron, pero ya no tenía el factor sorpresa.

Sin embargo, Criminal España es, desde mi punto de vista, el peor con diferencia. Con tan buenos actores, no entiendo cómo lo han podido hacer tan mal. El primer episodio es un disparate que no hay por dónde cogerlo.

Si en las otras versiones, al acusado hay que sacarle a cuenta gotas la declaración, en la versión española el interrogado tiene unas ganas enormes de hablar y esto es lo que hace, hablar sin parar y soltar un monólogo que resulta cansino y te hace pensar en que por más que quieran cambiar el formato terminan siempre haciendo las cosas igual. Una decepción.

Creo que es una serie que aunque sea por lo diferente que resulta, merece mucho la pena.

Tráiler