And then there were none by Agatha Christie

Diez, nueve, ocho…contaré hasta que no quede nadie

And Then There Were None

Sinopsis

“Ten . . .”

Ten strangers are lured to an isolated island mansion off the Devon coast by a mysterious “U. N. Owen.”

“Nine . . .”

At dinner a recorded message accuses each of them in turn of having a guilty secret, and by the end of the night one of the guests is dead.

“Eight . . .”

Stranded by a violent storm, and haunted by a nursery rhyme counting down one by one . . . as one by one . . . they begin to die.

“Seven . . .”

Which among them is the killer and will any of them survive?

Opinión

“You regard it as impossible that a sinner should be struck down by the wrath of God! I do not!”

Nos encontramos ante el famoso libro de Agatha Christie que al español se tradujo como “Diez negritos”. Es una de las obras más valoradas de la autora. Me adentré en ella con curiosidad, habiendo ya leído otras novelas de esta escritora y conociendo su habilidad con la intriga.

La versión original tiene algunos matices que no se captan en su traducción al español, pero entiendo que la causa se encuentra en las particularidades de la cultura inglesa.

El argumento se desarrolla en torno a diez personas que son invitadas a pasar unos días en la mansión de una isla privada. Desde el principio, conocemos que todas y cada una de ellas tienen algún episodio oscuro en su pasado. A través de una grabación, el anfitrión, al que, en realidad, nadie conoce, les informa que estima que esos sucesos deben ser objeto de justicia.

Todo se complica a cada momento

Los invitados/acusados tienen un perfil bien diferente: un médico, un juez, un general, una maestra, etc. Y, en principio, no hay conexión entre ellos.

El anfitrión, un tal Mr. Owen, no se hace presente físicamente, mientras va comenzando la muerte de los moradores de la isla. Los más jóvenes del grupo inician su búsqueda pero no lo encuentran, y tendrán la certeza que no hay nadie más en el islote.

La situación empeora cuando los sobrevivientes se hacen conscientes de que están aislados en la isla, puesto que la embarcación que a diario acudía a ella, no lo hace.

El nerviosismo cunde entre todos, salvo en el general, que asume el futuro próximo como un tiempo de paz, ante un final, para él, previsible.

Los intentos de los invitados de resolver la incógnita de Mr. Owen llevan a la propuesta interesante del juez de que aquél debe ser una de las personas que conforma el grupo. Esto conduce a las sospechas mutuas, mientras continúan los fallecimientos, algunos de ellos violentos.

Gran variedad de personajes y trama muy original

La originalidad de las muertes (y de la trama) es que siguen una cadencia que se basa en la letra de una canción infantil.

Los personajes, en su diversidad, están bien descritos, eso sí, con información que se da casi a pinceladas, sin gran desarrollo. De hecho, también las situaciones se describen con brevedad, salvo el desenlace. Si añadimos que es una novela con mucho diálogo, su lectura se hace muy ligera y fluida.

El cierre de la novela es, para mí, lo mejor: redondo. Esto es algo que creo que define a la autora: plantea situaciones muy diferentes en sus libros y sus finales son muy completos y acertados.

En esta novela también traslada al lector el ambiente opresivo que se vivía en la isla, cuando los invitados a la misma se hacen conscientes de lo que va a pasar con ellos.

Para finalizar, si alguien no ha leído ningún libro de esta autora, le recomendaría que se iniciara con The Murder of Roger Ackroyd. Me impactó.

4/5

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